La Tnuá en Chile

El movimiento en nuestro país consta de aproximadamente 70 javerim que se reúnen sábado a sábado para hacer actividades. Nos dividimos en 6 grupos de edades similares donde los dos grupos mas grandes conforman la directiva del movimiento (de 17 a 21 años) que son los encargados de preparar las actividades y dirigir a los grupos mas chicos (de 8 a 17 años). Cada uno de estos grupos se llama kvutzá que es el pilar educativo de nuestro movimiento. La kvutzá se forma cuando los javerim entran al movimiento y siempre es la misma lo que permite la formación de un marco social muy unido y familiar.

Las actividades (llamadas peulot) varían desde jugar fútbol hasta hacer un debate de la vigencia del kibbutz como forma de vida, pasando por enseñar en que consisten las festividades del judaísmo, historia judía, historia de Israel y del medio oriente y otros temas que respondan a las necesidades del grupo (educación sexual, ecología, bailes israelíes, scautismo, etc.).
Aparte de las actividades de los sábados, los viernes realizamos un Shabat laico, también tenemos una escuela de madrijim para preparar a los futuros dirigentes de nuestro movimiento, y año por medio realizamos un curso de bar mitzva laico, es decir un curso donde los jóvenes se preparan para asumir su judaísmo de forma personal y voluntaria. Además, los sábados funciona un jardín infantil con una parvularia profesional que se encarga de cuidar a los niños. Al finalizar el año, hacemos nuestro tradicional campamento de verano el cual cada vez es una experiencia inolvidable para todos. Dura alrededor de una semana para los mas pequeños y 12 días para los mayores.

El objetivo fundamental de la tnua chilena no es convencer a los miembros de ninguna ideología especifica, si no de que simplemente sean ellos mismos, es decir, sepan hacer una critica de lo que los rodea y elegir el camino que vaya mas acorde con cada uno pero eso si, de manera responsable y autentica.
Con respecto a la religión, el movimiento es laico. Creemos que el ser judío no pasa exclusivamente por profesar la religión judía si no mas bien por llevar a la practica ciertos valores y tradiciones que nos han sido legados por la cultura judía. Sin embargo, en el movimiento se respeta totalmente a los javerim que van a la sinagoga periódicamente o que son observadores. Nuestro objetivo es que si alguien quiere ser religioso, lo sea pero por decisión propia y no por comodidad o para quedar bien con los demás. Es esta la actitud que tratamos de transmitir a nuestros javerim para que en el futuro sean personas integras, responsables y consecuentes.



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